Oscar Wilde es famoso por sus comedias y por «El retrato de Dorian Gray», pero también escribió algunos de los cuentos de hadas más bellos de la lengua inglesa. En «El gigante egoísta», un gigante no deja que los niños jueguen en su jardín, y allí el invierno no termina nunca; en «El ruiseñor y la rosa», un pájaro se sacrifica para que un estudiante pueda regalar una rosa roja. Palabras sencillas y un sentido muy adulto: por eso suelen recomendarse como primera lectura en inglés.
The Selfish GiantEl gigante egoístaEl gigante tiene un jardín como no hay otro: hierba suave, flores como estrellas, doce durazneros y pájaros que cantan tan bien que los niños, al salir de la escuela, dejan de jugar para escucharlos. Pero un día el dueño vuelve tras siete años de ausencia, echa a los niños y levanta alrededor del jardín un muro alto con un cartel. Y entonces la primavera deja de llegar a su jardín.
The Nightingale and the RoseEl ruiseñor y la rosaLa hija del profesor le prometió a un estudiante bailar con él si le traía rosas rojas. Pero en todo su jardín no hay ni una rosa roja. Un ruiseñor que noche tras noche le cantaba al amor verdadero oye su llanto y decide que por fin lo ha encontrado. Una rosa roja se puede conseguir: el rosal conoce la manera, pero esa manera es tan terrible que no se atreve a decirla.