Si te preguntas cómo aprender inglés leyendo, seguramente ya lo intentaste una vez: abriste una novela, buscaste cada palabra en el diccionario y a la media hora tenías una lista de cuarenta palabras y ninguna idea de lo que pasaba en la historia. El problema casi nunca es el vocabulario, sino el método. Aprender inglés con libros funciona, y muy bien, si eliges bien el texto y sabes cómo leerlo. Aquí tienes un método sencillo, paso a paso, y algunos cuentos para empezar hoy mismo.
Cómo aprender inglés leyendo: seis pasos
1. Elige un texto de tu nivel
Es la regla más importante; lo demás son detalles. Para leer con fluidez necesitas entender casi todas las palabras de una página. Si no conoces una de cada diez, ya no estás leyendo: estás descifrando, y ninguna técnica lo arregla.
Por eso conviene empezar no con una novela en versión original, sino con un texto adaptado a tu nivel. En Readin cada cuento está en tres versiones: el original del autor, B1 y A2. La trama y los personajes son los mismos; cambian las palabras y la longitud de las frases. Si no sabes cuál te toca, en «Cómo saber mi nivel de inglés» hay una prueba con el mismo párrafo en las tres versiones.
2. Lee por la historia
Lees para saber qué pasa, no para estudiar gramática. Por eso funcionan tan bien los cuentos cortos con un final inesperado: quieres llegar a la última página, y sigues adelante aunque alguna palabra se te escape. Para empezar, mira la colección «Un final que no esperas». Y si prefieres historias que ya conoces, está «Ya lo leíste en español»: cuando sabes cómo termina, te queda más atención para el idioma.
3. Traduce solo lo que bloquea el sentido
La mayoría de las palabras nuevas se entienden sin diccionario. Mira este fragmento del comienzo de «Después de veinte años» de O. Henry en la versión A2:
The time was barely 10 o’clock at night. A cold wind blew, and it tasted of rain. The wind almost emptied the streets.
Quizás no conozcas emptied. Pero si sabes que empty es «vacío», ya entiendes que el viento vació las calles. Tasted of rain casi se traduce sola: «sabía a lluvia». Y barely puedes dejarla pasar: sin ella la escena se entiende igual.
La regla es simple: si entiendes qué está pasando, sigue leyendo, aunque te queden un par de palabras dudosas. Traduce cuando, sin esa palabra, se pierde el sentido de la escena. Muchas veces lo que no se entiende no es una palabra, sino una expresión entera, como put up with o make up one’s mind: conoces cada palabra, pero juntas no dicen nada. En ese caso, traduce la frase completa. En Readin basta con tocar una palabra, una frase o un párrafo para ver la traducción al español.
4. Quince minutos al día
Quince minutos cada día valen más que dos horas el sábado. Un cuento que terminas en una tarde te enseña más que una novela abandonada en el tercer capítulo. Muchos clásicos se leen en un rato: «La ventana abierta» de Saki, por ejemplo, lleva unos 12 minutos en A2.
5. Relee tus favoritos
La segunda vez, el mismo cuento se lee mucho más fácil y descubres detalles que se te escaparon. Las palabras que buscaste la primera vez ya te suenan, y esa es la mejor manera de que se queden: encontrarlas otra vez, en el mismo contexto. Hay cuentos que incluso cambian en la relectura: «Un suceso en el puente del arroyo del Búho» de Ambrose Bierce es de los que, la segunda vez, parecen otra historia.
6. Sube de nivel sin cambiar de libro
Cuando una página en A2 se lee casi sin pausas, prueba la misma página en B1; cuando B1 se vuelve fácil, abre el original. En Readin el nivel se cambia sin salir de la página, así que puedes dar el salto en cualquier momento del cuento y volver atrás si te cuesta. Cómo combinar dos niveles en una misma lectura lo explicamos en «Leer en inglés: ¿original o adaptado?».
Lo que no hace falta
- Anotar todas las palabras. Nadie memoriza cuarenta palabras por página. Si quieres llevar una libreta, anota solo las que viste dos o tres veces y te impidieron entender. Cinco palabras por cuento ya es un buen resultado.
- Terminar la gramática antes de leer. Con lo básico del nivel A2 ya puedes seguir una historia completa, y la gramática que encuentras dentro de un cuento se recuerda mejor que la de una tabla.
- Empezar por una novela larga. Un cuento corto se termina, y terminar es lo que te hace volver al día siguiente.
Si además de leer quieres trabajar el vocabulario y la gramática, en Readin también hay lecciones de inglés con cuentos: cada lección gira en torno a un cuento de la biblioteca, con lectura en tu nivel, escenas en video y ejercicios.
Cuentos para empezar
- «El gigante egoísta», Oscar Wilde — unos 15 minutos en A2. Un gigante echa a los niños de su jardín y levanta un muro alto, y desde entonces la primavera deja de llegar. Las frases sencillas y las repeticiones de los cuentos de hadas lo hacen ideal para tu primera lectura.
- «Después de veinte años», O. Henry — unos 12 minutos en A2. Un hombre llega a la cita que hace veinte años acordó con su mejor amigo, y un policía de ronda se detiene a conversar con él. Todo lo decide una nota en el último párrafo.
- «El regalo de los Reyes Magos», O. Henry — unos 17 minutos en B1. Nochebuena, un dólar con ochenta y siete centavos y un regalo que comprar. Si lo leíste en español, en inglés lo vas a seguir sin problema.
- «La última hoja», O. Henry — unos 18 minutos en B1. Una joven pintora enferma de neumonía mira por la ventana una vieja hiedra: quedan cinco hojas, y está convencida de que se irá con la última. Un final que muchos lectores recuerdan desde la escuela.
- «El carbunclo azul», Arthur Conan Doyle — alrededor de 60 minutos en B1. Sherlock Holmes deduce todo sobre un desconocido a partir de su sombrero, y una joya robada aparece donde nadie la buscaría. Para cuando ya lees veinte minutos seguidos sin cansarte.
Más ideas según tu punto de partida: libros en inglés para principiantes y lecturas en inglés nivel B1.


